Para comenzar >> ¿Cómo se llega a ser sacerdote?
Dios tiene un plan para ti. Invita a todos a vivir en relación con Él. Para algunos esta relación se cultiva dentro del matrimonio. Para otros, es vivida mediante una vida de soltería. Y para otros, es experimentada a través de la vida consagrada como sacerdote, religioso o religiosa.
Aquellos que han sido llamados al sacerdocio han encontrado la paz y el gozo que viene de descubrir y hacer la voluntad de Dios. Dios nos ha creado a cada uno con un propósito y una misión que cumplir en la tierra.
- Quédate en silencio para que puedas escuchar la voz de Dios que te llama. Emplea tiempo para rezar y meditar en silencio sobre tu vocación, especialmente delante del Santísimo Sacramento.
- Busca un director espiritual –alguien con quien puedas abrirte- que te pueda ayudar a desarrollar tu relación con Dios y a conocerte mejor a ti mismo.
- Entra en contacto con un director espiritual de vocaciones. Hablar con un director de vocaciones no quiere decir que tengas que llegar a ser un sacerdote; pero te permitirá conocer más de cerca la vida sacerdotal. Para la Aquidiócesis de Nueva York, el Director de Vocaciones es el P. Luke Sweeney.
- Lee acerca de la vida religiosa y sacerdotal.
- Participa en los retiros “Ven y Verás”.
- Espera en el Señor. Discernir tu vocación es un proceso. El tiempo de Dios siempre es perfecto; pero ¡ a menudo nos parece demasiado largo!


